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Vitamina C: Importante todo el año

Sep 26, 2016

Las vitaminas son nutrientes esenciales presentes de forma natural en los alimentos en cantidades pequeñas, que al no poder ser sintetizadas o hacerlo parcialmente si no son incorporados en cantidades suficientes conducen a un síndrome de deficiencia específico.

Las vitaminas suelen clasificarse en dos grupos de acuerdo al medio en que son solubles: las liposolubles (vitaminas A, D, E y K) y las hidrosolubles (tiamina, riboflavina, niacina, B6, biotina, ácido pantoténico, folato, B12 y C). La importancia de éste último grupo radica en que no se almacenan en el cuerpo por un largo período de tiempo y se eliminan en pequeñas cantidades a través de la orina por lo que es fundamental su administración diaria ya que es más fácil que se agoten las reservas que en el caso de las liposolubles.

La vitamina C se conoce como factor antiescorbuto o ácido ascórbico. El escorbuto, enfermedad asociada a su deficiencia, se descubrió inicialmente durante las Cruzadas y afectaba a los primeros exploradores y viajeros, sin embargo, no se descubrió la relación específica entre los cítricos (sus fuentes) y el ácido ascórbico hasta el siglo XX.

Debido a la importante función de esta vitamina sobre el sistema inmunológico suele recomendarse un aumento de su consumo cuando se acercan las bajas temperaturas para ayudar a luchar contra las infecciones. Esto es gracias a la actividad de los leucocitos, la estimulación de anticuerpos, neutrófilos y fagocitos, la producción de interferón, el proceso de la reacción inflamatoria o la integridad de las mucosas. El interés por el empleo de la vitamina C para tratar el resfriado común data del decenio de 1940, pero la teoría no se popularizó hasta que Linus Pauling escribió un libro en el que afirmaba que la vitamina C en dosis masivas protegería contra el resfriado común o lo curaría. Las ventas de esta vitamina se dispararon pese al escepticismo considerable de la comunidad relacionada con la nutrición. En años subsiguientes, varios estudios han modificado o incluso desacreditado la hipótesis original concluyendo que los beneficios del ácido ascórbico para luchar contra el resfriado común no son lo suficientemente importantes como para recomendar consumos grandes sistemáticos. Si hay beneficios, al parecer éstos estriban en que se reduce la gravedad de los síntomas en vez de evitar el resfriado.

Sin embargo, las funciones de esta vitamina son muy amplias (participación en la formación del colágeno y mucopolisacáridos; formación de ciertos neurotransmisores; favorece la absorción del hierro; potente antioxidante; etc.) lo que resalta el interés de realizar un consumo adecuado durante todo el año.

Principales Fuentes:

La vitamina C se encuentra en tejidos vegetales y animales. Las mejores fuentes son frutas, verduras y órganos animales, pero el contenido real de ácido ascórbico de los alimentos varía de acuerdo con las condiciones de crecimiento y el grado de madurez cuando se cosecha.

Ejemplos de cantidades necesarias de alimentos para cubrir la recomendación de Vitamina C (modelo: Hombre adulto)

  • 150 g de fresas o
  • 2 naranjas pequeñas o
  • 1 vaso de zumo de naranjas-pomelo o
  • 3 mandarinas mediana o
  • 1 kiwi grande o
  • ½ pimiento pequeño

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